Santiago

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sábado, 26 de enero de 2019

Nuevo escudo de la Pontificia, Real e Ilustre Archicofradía de la Virgen de las Angustias


El escudo oficial ha sido realizado por el artista Salvador de los Reyes y fue aprobado en el cabildo de hermanos celebrado el 13 de octubre de 2018.-

 El nuevo escudo fue encargado por la Junta de Gobierno tras tomar posesión como cargos electos de la Archicofradía. Escudo que viene a distinguirnos con diginidad y justificado, además de original realizado a mano por el artista cuya justificación y curriculum quedan en las siguientes lineas. Como aspectos destacados el escudo señala el carácter pontificio de la hermandad y su coronación canónica además de su sentido accitano.

 Diseño de nuevo escudo para la Pontificia, Real e Ilustre Archicofradía de la Stma. Virgen de las Angustias, Patrona de Guadix. Año 2018.

El nuevo escudo que he realizado para la Virgen de las Angustias, patrona de Guadix, está compuesto por el manto de la imagen, que actúa acolado a modo de pabellón, en sus colores sable y plata y galonado en oro, en su parte exterior, y en plata y decoración sinople, en la interior.

Sobre él, en jefe, carga la cruz que siempre la acompaña, con el sudario, que forma el anagrama Ave María con una filacteria en oro, todo ello bajo el corazón flameante en gules, traspasado por los puñales de los siete dolores de María Santísima.

Blasonan dos óvalos a cada lado, el sinietro, sobre campo de plata, el escudo representativo del Sumo Pontífice Pío X, que otorgó el patronazgo de la imagen; y el diestro, también sobre campo de plata, el escudo diocesano. Ambos, rodeados de rica decoración en oro.

En punta, surmontada por el blasón de la ciudad, una media luna en plata como símbolo de la Purísima Concepción de la Virgen.

Y por cimera, la corona de la coronación canónica, que timbra el conjunto, en oro.


jueves, 3 de enero de 2019

11 de Enero de 1809- La Virgen de las Angustias en la Invasion Francesa

Se recordará tal efeméride en la Sabatina del 12 de Enero a las 19'30h con la presencia de las Juntas Directivas de la Hermandad Diocesana de San Torcuato y de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Luz y María Santísima de la Amargura

(Del Libro “Recuerdo de la Coronación Canónica de
Nuestra Señora de las Angustias”,
 del Siervo de Dios D. Juan de Dios Ponce y Pozo)




La imagen de Nuestra Señora en la invasión francesa

Leemos en el librito titulado «Páginas Históricas» que escribió el Padre Hitos, de la Compañía de Jesús, con motivo de la Coronación de la Virgen de las Angustias de Granada, «que en los días en que se preparaba la tan memorable jornada, de Bailén en la que las milicias de Andalucía abatieron las águilas napoleónicas, por disposición de la Junta Suprema de Gobierno, se colocó en andas a la Patrona de Granada poniéndola banda y bastón de general.»

No tenían menos fe en la suya los hijos de Guadix, ni le regatearon los mismos honores homenajes.

En un curioso manuscrito, que contiene interesantes noticias de sucesos ocurridos desde el año 1754 a 1835, redactado a modo de diario, por Antonio Montellano Rodríguez[1], leernos en la correspondiente al 11 de enero de 1809, que con motivo de haber llegado a Guadix por Granada la noticia de haber sido hechos prisioneros en Rennes, Napoleón, José I, su hermano, y el hermano de Godoy, hubo en Guadix este día la función más grande (textual) que han visto los nacidos, añadiendo: «Sacamos de San Diego a la Patrona, con su ceñidor de Generala y su bastón y espadín ceñido,» y continua diciendo, cómo incorporaron a esta procesión el Crucificado de Santiago y nuestro Patrono San Torcuato.

Notemos cómo el pueblo llamaba a la Virgen en aquellos remotos tiempos ya su Patrona, un siglo antes que se obtuviera el título canónico de la Santa Sede.

Pero lo que en gran manera revelará la estima en que Guadix tuvo siempre a su Virgen de las Angustias y el aprecio que le mereció joya artística tan celebrada, es la ocultación de la imagen y su extrañamiento de la propia Iglesia, en los días calamitosos y aciagos de la ocupación de esta Ciudad por las tropas napoleónicas.

En virtud del decreto del intruso Rey, José Bonaparte, en 1809, disponiendo la supresión de todos los conventos y la confiscación de sus bienes, los Religiosos del Convento de San Diego se vieron obligados a salir de su casa y a dispersarse, quedando Nuestra Patrona sin sus custodios naturales, y bajo la inmediata disposición del diocesano.

Regía entonces la Diócesis, el piadosísimo, a la vez que enérgico varón apostólico, Don Fr. Marcos Cabello de la Orden agustiniana. Y mientras Guadix se conservó libre de la invasión extranjera, aunque con las dificultades propias de aquellos días de amargura para todos los buenos españoles, las atenciones del culto y la administración de la Diócesis se efectuaba regularmente. Pero llegó el día en que las águilas napoleónicas iban a cerner su vuelo sobre nuestra Ciudad y a establecerse en ella sus reales. Eran los comienzos del año de 1810.

Como las tropas invasoras venían apoderándose de los tesoros artísticos de los templos, debió preocupar a la autoridad eclesiástica la suerte que podía correr la imagen de Nuestra Excelsa Patrona, y así, por disposición de la misma autoridad se trató de ocultarla a las codiciosas miradas de los franceses. Eligióse para este efecto la casa del cristiano caballero don Pedro López, sita en la calle Ancha, y en una de sus habitaciones bajas, se tuvo escondida la Santa imagen hasta la evacuación de la Ciudad por las tropas francesas.