Flores

jueves, 14 de mayo de 2020

Flores en honor de la Virgen de las Angustias- Día 14

MES DE MARIA

Canto
Venid y vamos todos con flores a porfía
Con flores a María, que Madre nuestra es

De nuevo aquí nos tienes purísima doncella
más que la luna bella postrados a tus pies.

Oración para todos los días

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A Ti, celestial princesa, Virgen Sagrada María yo te ofrezco en este día, alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes Madre mía.

Ofrecimiento

¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía! Yo me ofrezco del todo a Vos y en prueba de mi filial afecto os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como cosa y posesión vuestra. Amén.


Día 14



La Tercera Orden de Servitas.

Estableciose el 23 de Noviembre del año 1817, y según dice el autor del manuscrito contemporáneo, del que procede la copla antes citada, «fue hecha la erección con todas las solemnidades y diligencias que eran indispensables según derecho, documentos (añadía entonces el autor) que conservo en el archivo que se ha formado de todo lo que se ha ido practicando.»[1]
De cuan floreciente se conservara esta Asociación, y cuan asiduo y solemne culto tributara a la Virgen, dan testimonio las cuentas anuales de ingresos y gastos consignados en el cuaderno manuscrito ya mencionado y que comprende las de los años 1817 al 1833.

Eh los años 1820 y 21 en que el Gobierno Constitucional renovó los edictos de supresión de conventos, estuvieron ausentes los PP. Alcantarinos, quedando al frente de la Orden Tercera el sacerdote de esta localidad don Joaquín Pina.
Exclaustrados los Religiosos en el año 34, continuo no obstante la Tercera Orden regida por el P. Lorenzo Valenzuela de la extinguida Orden hasta el 30 de Enero de 1843 en que por su fallecimiento, fue nombrado Corrector el P. Joaquín López, su hermano en religión.

En el año 1862 aparece como Corrector el presbítero de esta Ciudad, don Torcuato Aguilera, y Vice Corrector D. José Carvajal Teva, abriéndose con esta fecha un libro registro de Terciarios, del que se conserva un fragmento de donde tomamos estas noticias.
Desempeñó D. Torcuato Aguilera hasta su muerte el cargo de Corrector con el celo y diligencia que caracterizaron a aquel ilustrado y santo sacerdote, sucediéndole en virtud de nombramiento procedente del General de los Servitas, el no menos virtuoso y ferviente amador de la Virgen de las Angustias, don Blas Pezán. Fallecido éste en 1891, continuó el presbítero Carvajal rigiendo a los Servitas en uso de sus atribuciones, por sí, y cuando no pudo ya, por impedírselo los achaques de su vejez, como delegado suyo, el presbítero don Manuel Burgos de Haro.

Tiene pues la Orden Tercera de Siervos de María, consagrada al culto de Nuestra Señora de las Angustias, ejecutoria de antigüedad, y el título de primera y más ilustre de entre las demás asociaciones conocidas entre nosotros para el culto de Nuestra amadísima Patrona.


[1] Con la desaparición del archivo de la Comunidad desaparecieron también estos documentos.


Invocaciones (se dicen 3)

  • Madre mía amantísima, en todos los instantes de mi vida, acordaos de mí, miserable pecador. Avemaría.
  • Acueducto de las divinas gracias, concededme abundancia de lágrimas para llorar mis pecados. Avemaría.
  • Reina de cielos y tierra, sed mi amparo y defensa en las tentaciones de mis enemigos. Avemaría.
  • Inmaculada hija de Joaquín y Ana, alcánzame de vuestro divino Hijo las gracias que necesito para mi salvación. Avemaría.
  • Abogada y refugio de los pecadores, asistidme en el trance de mi muerte y abridme las puertas del cielo. Avemaría.
  • Que tu Madre, refugio de pecadores, interceda por nosotros, para que obtengamos el perdón de nuestros pecados. Ave María.
  •  Tú, que hiciste a tu Madre llena de gracia, concede la abundancia de tu gracia a todos los hombres. Ave María.
  •  Tú, que quisiste nacer de María Virgen para ser hermano nuestro, haz que todos los hombres nos amemos fraternalmente. Ave María

Oración

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestra asistencia y reclamando vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado por esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vuestra presencia soberana. No desechéis mis humildes súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Sagrado corazón de Jesús, en Vos confío.
Inmaculado corazón de María, sed la salvación mía.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.

Salve Regina.



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