Flores

domingo, 3 de mayo de 2020

Flores en Honor de la Virgen de las Angustias- Día 3

MES DE MARIA

Canto
Venid y vamos todos con flores a porfía
Con flores a María, que Madre nuestra es

De nuevo aquí nos tienes purísima doncella
más que la luna bella postrados a tus pies.

Oración para todos los días

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A Ti, celestial princesa, Virgen Sagrada María yo te ofrezco en este día, alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes Madre mía.

Ofrecimiento

¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía! Yo me ofrezco del todo a Vos y en prueba de mi filial afecto os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como cosa y posesión vuestra. Amén.

Día 3



CAPÍTULO II

Predilección de Guadix por la Advocación de las Angustias.

Aunque los dictámenes de la fe y los ardores de la devoción tienen en el Catolicismo las mismas fuentes e idénticos fundamentos, sin embargo, en virtud de su maravillosa adaptación a los diversos temperamentos y caracteres varios de la raza humana, cada pueblo y cada región lo siente a su modo, tiene sus especiales maneras de manifestarlos y se inclina con particular predilección a determinadas formas de los misterios cristianos, de belleza tan múltiple como fecunda.


Fundado en este razonamiento, me explico perfectamente que la antigua devoción de Guadix a la Santísima Virgen María cristalizara, en la última época a que nos hemos referido, en una verdadera pasión a Nuestra Señora de las Angustias.


Nuestra cualidad de meridionales con la viveza de imaginación y carácter impresionable, sintióse particularmente conmovida ante la escena trágica del Calvario; el dolorosísimo instante de las Angustias de la Virgen, en que se representa a la Divina Madre con el Hijo muerto en su regazo, hizo vibrar las más delicadas fibras del corazón accitano a impulsos de amorosa compasión, con intensidad tan crecida y con tan fervoroso sentimiento, como ninguna otra de las situaciones y circunstancias de la admirable vida de Nuestra Señora; y efecto de su propia psicología, Guadix sintió preferencia, entre todas las advocaciones de la Virgen, por la de sus Angustias.


La Providencia que conduce todas las cosas a sus fines, suave, aunque indeclinablemente, dispondría el momento e instante oportuno para establecer en esta Ciudad el reinado de la Virgen del Calvario.


Invocaciones (se dicen 3)

  • Madre mía amantísima, en todos los instantes de mi vida, acordaos de mí, miserable pecador. Avemaría.
  • Acueducto de las divinas gracias, concededme abundancia de lágrimas para llorar mis pecados. Avemaría.
  • Reina de cielos y tierra, sed mi amparo y defensa en las tentaciones de mis enemigos. Avemaría.
  • Inmaculada hija de Joaquín y Ana, alcánzame de vuestro divino Hijo las gracias que necesito para mi salvación. Avemaría.
  • Abogada y refugio de los pecadores, asistidme en el trance de mi muerte y abridme las puertas del cielo. Avemaría.
  • Que tu Madre, refugio de pecadores, interceda por nosotros, para que obtengamos el perdón de nuestros pecados. Ave María.
  •  Tú, que hiciste a tu Madre llena de gracia, concede la abundancia de tu gracia a todos los hombres. Ave María.
  •  Tú, que quisiste nacer de María Virgen para ser hermano nuestro, haz que todos los hombres nos amemos fraternalmente. Ave María

Oración

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestra asistencia y reclamando vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado por esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vuestra presencia soberana. No desechéis mis humildes súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Sagrado corazón de Jesús, en Vos confío.
Inmaculado corazón de María, sed la salvación mía.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.

Salve Regina.



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