Flores

jueves, 7 de mayo de 2020

Flores en honor de la Virgen de las Angustias- Día 7

MES DE MARIA

Canto
Venid y vamos todos con flores a porfía
Con flores a María, que Madre nuestra es

De nuevo aquí nos tienes purísima doncella
más que la luna bella postrados a tus pies.

Oración para todos los días

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A Ti, celestial princesa, Virgen Sagrada María yo te ofrezco en este día, alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes Madre mía.

Ofrecimiento

¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía! Yo me ofrezco del todo a Vos y en prueba de mi filial afecto os consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo vuestro Oh Madre de bondad, guardadme y defendedme como cosa y posesión vuestra. Amén.

Día 7

Y es digno de observarse, que el artista consiguió este objeto sin menoscabo de la belleza física de la Virgen, cuyas correctísimas facciones, de espléndida hermosura, se realzan a un orden sobrehumano, con la unción y cristiano espiritualismo que supo imprimirlas.
También evitó el autor el escollo en que comúnmente incurrieron muchos de los escultores y pintores, al representar a la Virgen del Calvario; pues a pesar de la honda expresión de amargura que revela nuestra Virgen, están exentos, su gesto y actitud, de esas, espasmos y exageraciones que en algunas imágenes rayan en lo ridículo y en lo sacrílego. En el continente de nuestra Virgen, nada hay que no se dignó, augusto y propio de la Madre de Dios y de la Corredentora del mundo.


El Cristo muerto, es igualmente una obra maestra de ejecución anatómica.
En especial, la cabeza es un ejemplar de arte verdaderamente portentoso.
El rostro cadavérico, de un realismo perfectísimo, conserva en su expresión la dulce mansedumbre de la víctima voluntaria y la augusta majestad de Dios.


La carnación de la Virgen es de justísima propiedad, no siéndolo tanto la del cuerpo del Cristo, que tiene huellas indubitables de haber sufrido la restauración de algunas manos ignorantes y profanas del divino arte. El estofado del manto de Nuestra Señora, especialmente el de su vestido o túnica, son una verdadera preciosidad de dibujo y de ejecución, lo más perfecto que puede darse entre lo mejor que en este género nos legaron los grandes maestros de aquella época.


Invocaciones (se dicen 3)

  • Madre mía amantísima, en todos los instantes de mi vida, acordaos de mí, miserable pecador. Avemaría.
  • Acueducto de las divinas gracias, concededme abundancia de lágrimas para llorar mis pecados. Avemaría.
  • Reina de cielos y tierra, sed mi amparo y defensa en las tentaciones de mis enemigos. Avemaría.
  • Inmaculada hija de Joaquín y Ana, alcánzame de vuestro divino Hijo las gracias que necesito para mi salvación. Avemaría.
  • Abogada y refugio de los pecadores, asistidme en el trance de mi muerte y abridme las puertas del cielo. Avemaría.
  • Que tu Madre, refugio de pecadores, interceda por nosotros, para que obtengamos el perdón de nuestros pecados. Ave María.
  •  Tú, que hiciste a tu Madre llena de gracia, concede la abundancia de tu gracia a todos los hombres. Ave María.
  •  Tú, que quisiste nacer de María Virgen para ser hermano nuestro, haz que todos los hombres nos amemos fraternalmente. Ave María

Oración

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestra asistencia y reclamando vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado por esta confianza, a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vuestra presencia soberana. No desechéis mis humildes súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Sagrado corazón de Jesús, en Vos confío.
Inmaculado corazón de María, sed la salvación mía.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.

Salve Regina.



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